1 de septiembre de 1939
Ese día empezó la Segunda Guerra Mundial. Y ese mismo día, Eugenio Schlifka Suranyi — nacido en Hungría, formado como vidriero en la isla de Murano, Italia — se subió como polizón al barco Neptunia rumbo a Argentina.
Llegó sin papeles, sin dinero, pero con un oficio: sabía trabajar el vidrio como pocos.
De polizón a industrialista
En Argentina, Eugenio fundó Lumilagro. La empresa se convirtió en el mayor fabricante de termos del país, produciendo 400.000 unidades por mes. El termo Lumilagro está en millones de hogares argentinos — compañía inseparable del mate.
Lo que importamos no siempre viene en una caja
La historia de Eugenio es un recordatorio: a veces lo más valioso que se importa no es un producto — es una persona con su conocimiento, su experiencia y sus ganas de construir algo. Argentina se hizo grande con gente así.
Fuente: La Nación